-200 ml de leche
-160 gramos de azúcar moreno
-80 ml de 7up
-60 ml de ron
-zumo de dos limas
-10 hojas de hierbabuena picada
-Dos cucharadas de azúcar (blanco o moreno)
-45 ml de ron (blanco o añejo)
-Una lima
-Hielo
-7up o gaseosa

Holaaaaa!!
Cómo estáis? :)
Sí, España ha perdido...
Pero en muchos sentidos, no sólo en términos futbolísticos, aunque voy a mantenerme al margen de todo eso, porque como empiece...
No acabo!
Y es que soy de ésas locas que dan hasta la piel por defender causas perdidas, y para mí, ésta, es una de ésas veces ;)
Pero bueno, hagamos punto y aparte y sigamos a lo nuestro, que es cocinar, en este caso amasar!
Todavía recuerdo mi primera masa... unos suizos...
Estaban incomibles, en serio horribles!
Pero por no desanimarme, desaparecieron... estaban duros como piedras jajajaja
Si es que me acuerdo y me da hasta vergüenza!
Pero como nadie nace sabiendo... aprendemos de los errores.
Eso sí, nunca he vuelto a prepararlos... traumas que se le quedan a una, vaya usted a saber porqué!
La segunda masa fue una coca para Sant Joan, y esa sí estaba para morirse de buena :)
Luego he ido preparando pan, con mejor o peor resultado, pero bueno...
El caso es que llevaba tiempo que no hacía ni uno, y de repente una tarde me puse de nuevo...
Ha sido un no parar!
Engancha de una forma exagerada...
Y éste pan es una de ésas recetas que intentas, pero piensas que no te va a salir... y sale! vaya si sale!
Os dejo con la receta, vale?
Pan semilla de oro.
Ingredientes:
-500 gramos de harina de fuerza
-10 gramos de sal
-5 gramos de azúcar
-5 gramos de azúcar invertido
-5 gramos de levadura seca (o 15 gramos de levadura fresca)
-25 gramos de mantequilla sin sal (o 25 ml de aceite de girasol; yo usé mantequilla)
-1 huevo M
-50 ml de leche templada
-150 ml de agua mineral templada
Preparación:
Lo primero que vamos a hacer será tamizar la harina y sal sobre el bol que vamos a usar para hacer el primer amasado.
Disolvemos la levadura en el agua templada.
Hacemos un agujero en el centro de la harina y añadimos el azúcar y el agua con levadura, la leche y el huevo.
Con ayuda de una cuchara de palo vamos mezclando la masa hasta que ya no podamos más, cuando esto suceda, pasamos la masa al mármol, previamente enharinado, nos ponemos un poco de aceite en las manos para poder amasar sin que se nos pegue en exceso. Y comenzamos a amasar*, cuando haya cogido consistencia, agregamos la mantequilla y amasamos hasta integrar del todo, en total estaremos amasando unos 10 minutos, hasta que la masa quede lisa y brillante y no se pegue.
(*Para amasar en youtube hay miles de vídeos, yo usé la técnica de plegado y estirado para desarrollar el gluten.
Ya sé que al principio parece complicado, pero poco a poco vamos a ir cogiéndole el truquillo, os lo aseguro.)
Una vez que ya tengamos la masa lista, la dejamos reposar 10 minutos, para que se relaje y no se encoja al estirarla.
Transcurrido el tiempo de reposo, estiramos con el rodillo, dejándole un grosor de 2 o 3 cm, intentamos estirarla de forma ovalada, ahora la enrollamos de una punta hasta terminar, metemos las puntas redondeándolas y aplanamos, el cierre lo dejamos abajo.
Pasamos la barra a una bandeja de horno, forrada con papel. Damos unos cortes verticales hondos con un cuchillo, espolvoreamos harina sobre la barra y la dejamos que leude hasta triplicar su volumen.
Yo la dejé en el horno para evitar corrientes de aire.
Cuando ya haya levado, precalentamos a 180° C nuestro horno, con calor arriba y abajo, durante 15 minutos, la barra la cubrimos con un pañito de algodón.
Horneamos unos 30 minutos.
Para comprobar que está cocida le damos un golpecito en la base, si suena a hueco está lista.
En cuanto la saquemos, la introducimos en una bolsa de plástico para que se enfríe, y quede blandito, sin formar corteza dura.
Lo dejaremos embolsado para que no endurezca.
Si no vamos a consumirlo en dos días, podemos congelarlo sin problemas cortado a rebanadas. Luego sacamos las que necesitemos y las ponemos en la tostadora y perfecto, como recién hecho.
La verdad es que está riquísimo! para desayunar, merendar... lo que sea!
Probadlo y me contáis :)
Un beso,
Tam.
Si hay algo que me guste en ésta vida, que me apasione, que me haga soñar despierta, que me llene el alma de imágenes fascinantes...
Es el verano!
Aunque todavía falten unos días para que sea totalmente oficial, yo llevo unas semanas disfrutándolo...
Amanece tan temprano que me da hasta vergüenza reconocer que, o no he dormido o me despierto a ésas horas sólo para verlo...
Antes, cuando vivía en mi querida Badalona la imagen era impactante...
Ver el sol salir por el mar... mágico!!!
Los mil colores de los primeros destellos, el olor a salitre inundando todo...
Aiiiissshhh!! Cuanto echo de menos mi querida ciudad...!
Pero bueno, aquí en Viladecans, no se está tan mal...
También huele a sal, y a monte, y eso mola! :)
Una de las mejores cosas que tiene este pueblo (ciudad, jajaja!!) son sus heladerías, y ése oro blanco que es la horchata... me pierdeeeeee!!
Volver de la playa y pararme sí o sí, con el coche en marcha, a por una es algo que hacíamos muy a menudo.
Y digo hacíamos, porque desde que descubrí lo sencillo que es prepararla... no creo, que no aseguro, que vaya a hacerlo más...
En serio, es super, super, super fácil.
Tal vez la mayor dificultad resida en conseguir chufas de buena calidad, pero si tenéis la suerte, como yo la tengo, de tener una tienda cerca que las venda...
El resto es pan comido, y si no me creéis, mirad!
Ingredientes:
-250 gramos de chufas
-150 gramos de azúcar
-Un litro de agua mineral muy fría
Preparación:
Lo primero que haremos será dejar en remojo las chufas, mínimo 24 horas. Iremos cambiando el agua cada cierto tiempo. Vale el agua del grifo para esto, eh? No es necesario que sea agua de botella.
Cuando ya lleven el tiempo necesario, las lavamos a conciencia y escurrimos bien.
Las ponemos en la batidora de vaso, con la turmix también podéis hacerlo, y le añadimos medio litro de agua y el azúcar.
Trituramos a lo máximo que dé, que quede bien finito todo.
Pasamos la mezcla a un bol y lo dejamos un par de horas fuera de la nevera para que fermente un poco.
Pasado el tiempo, añadimos el medio litro de agua restante, asegurándonos de que esté bien fría.
Volvemos a triturar un poco para que se emulsione todo y ya procedemos a colar.
Yo uso una gasa de ésas grandotas de farmacia, pero de las no esterilizadas, que sirven para usos alimentarios.
Vertemos sobre la gasa, habiendo puesto otro recipiente debajo, claro!
Apretamos bien, bien la gasa, asegurándonos de exprimir al máximo.
Embotellamos y mantenemos en la nevera, consumir bien fría.
*Ésta horchata, al no llevar conservantes, dura 3 días... pero no creo que os llegue a tanto.
Con el excedente de chufa, podemos preparar otra horchata, eso sí, en vez de un litro de agua, usaremos medio y 75 gramos de azúcar.
Más de dos veces yo no la he usado, por lo que no sé como quedaría...
En la red hay muchas recetas para hacer con la "harina de chufa", yo no las he probado, os mantendré informados cuando lo haga.
Y por hoy, ya está bien, no? :)
Mañana pan, y más pan...
Y tal vez os adelante las cocas, eso si me dejan...
Un besote,
Tam.