lunes, 23 de junio de 2014

Helado de piña, para el niño y la niña... y para la abuela, y el tío, y aquel que pasa por ahí delante! :P

Bueno va, voy a hacer otra confesión...

Aparte de mis adicciones-obsesiones, hay alguna más que engloba la lista...

Algunas más insanas que otras, todo sea dicho.

El chocolate...

El limón...

El coco...

Los cheesecakes...

La sandía...

El melón...

Las fresas...

Nectarinas...

Y... LA PIÑA!!




Buffff!!!! me supera, me encanta!!

Me puedo comer una entera así como si nada...

Aunque me queme la piel, porque sí queridos míos, mi piel es hiper sensible, y la piña me irrita toda la boca y la cara.

A pesar de eso... una minucia sin importancia a comparación del sabor tan tropical y refrescante :P

Pues nada, en mi obsesión por hacer helados de cualquier cosa...

La piña no iba a faltar!

Y está bueno, bueno, bueno...



Vamos a por la receta, vale?

Ingredientes:

-480 gramos de piña natural
-200 gramos de azúcar
-50 gramos de azúcar invertido
-600 gramos de nata de montar

Preparación:

Con la turmix, batimos la piña junto a los azúcares hasta que quede una mezcla fina. De todos modos vamos a colarla para quitar las fibras que hayan podido quedar. Con un chino, o pasapurés, queda de fábula.

Por otro lado, montamos la nata hasta que forme picos suaves, añadimos la salsa piña y mezclamos, con movimientos envolventes para que no baje la nata.

Llevamos al congelador, en un recipiente metálico, y durante 3 horas vamos sacándolo y removiéndolo con varillas para romper la cristalización e incorporarle aire.

Una vez que hayamos batido cuatro o cinco veces, pasamos a un recipiente con tapa y congelamos.

Y poco más, sólo queda disfrutarlo... qué tal una copa con piña y coco? :P



Aparte de estar buenísimo es super diurético, para que digáis que no os cuido!

Un besote,

Tam.

No hay comentarios:

Publicar un comentario