Hola a todos!!
Ufff!! que de días hacía ya que no me pasaba por aquí, pero con mi vida caótica... es lógico ;)
Bueno, hoy os traigo una tarta massini que hice hace ya... un montón!
A la que tengo un gran cariño, ya que fue la "primera tarta oficial" para la familia, la preparé para el cumpleaños de mi abuela y la verdad, se quedaron alucinados ya que de una tarta de manzana a esto... va un montón!
La receta la saqué de aquí y allá, y al haber cambiado de teléfono se perdieron mis fuentes, así que no os puedo decir con exactitud de donde saqué las recetas, lo siento!!
Ésta es una tarta laboriosa, no os voy a engañar, pero teniendo las cosas preparadas el día de antes... no tiene ningún misterio, os lo digo en serio!
¿Empezamos? ;)
Primero prepararemos un básico, éste es un pa de pessic, parecido al bizcocho genovés, tiene una textura extra esponjosa y resulta muy ligero ya que no lleva ningún tipo de grasa extra, a
excepción del huevo...
Ingredientes (para un molde de 26 cm):
-6 huevos L
-150 gramos de azúcar
-75 gramos de harina
-75 gramos de maicena
-una pizca de sal
-y ahora podemos añadirle un "extra", yo puse un sobre de azúcar vainillada, pero podéis ponerle ralladura de limón, de naranja... lo que os apetezca!
-150 gramos de azúcar
-75 gramos de harina
-75 gramos de maicena
-una pizca de sal
-y ahora podemos añadirle un "extra", yo puse un sobre de azúcar vainillada, pero podéis ponerle ralladura de limón, de naranja... lo que os apetezca!
Preparación:
Precalentamos el horno a 160 grados, calor sólo abajo.
Separamos las claras de las yemas.
Las claras las montamos a punto de nieve con la pizca de sal, hasta que queden bien firmes. Reservamos.
Batimos las yemas junto al azúcar hasta que blanqueen y el azúcar se haya disuelto. Tamizamos la harina, la maicena y el azúcar vainillado y lo añadimos a la mezcla de yemas sin dejar de batir. Una vez que esté todo añadido, agregamos poco a poco las claras y vamos integrándolas con una lengua o espátula, con movimientos envolventes, procurando que no bajen en exceso, ya que esto es lo que aporta la esponjosidad del bizcocho.
Una vez lo tengamos todo, volcamos la masa en el molde y horneamos 30 minutos con el calor sólo abajo, y horneamos 10 minutos más con calor arriba y abajo. Ahora apagamos el horno y dejamos la puerta entreabierta sin sacarlo, unos 5 minutos más o menos, pasado el tiempo abrimos y dejamos otros 5 minutos más. Sacamos del horno y dejamos reposar antes de desmoldarlo, desmoldamos y dejamos enfriar totalmente. Con este procedimiento lo que hacemos es ir enfriándolo gradualmente, y así no se baja casi nada ;)
Ahora vamos a preparar el almíbar, en mi caso hice uno de vainilla, necesitaremos:
-150 ml de agua
-150 gramos de azúcar
-una vaina de vainilla
-150 gramos de azúcar
-una vaina de vainilla
Vamos con la preparación:
Abrimos la vaina de vainilla por la mitad, raspamos con el cuchillo el interior de la vaina para extraer el máximo posible de las semillas. En un cazo ponemos todos los ingredientes, agua, azúcar, las semillas de la vainilla y la vaina, y llevamos a hervir unos 5 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Preparamos la crema de yemas.
Necesitaremos:
-5 huevos
-El mismo peso de los huevos, de azúcar (es decir cuando quitemos la cáscara a los huevos, los pesamos, y eso será lo que necesitemos de azúcar)
-180 ml de agua
-40 gramos de maicena
-El mismo peso de los huevos, de azúcar (es decir cuando quitemos la cáscara a los huevos, los pesamos, y eso será lo que necesitemos de azúcar)
-180 ml de agua
-40 gramos de maicena
Preparación:
Batimos un poco los huevos, los mezclamos con el agua y lo pasamos por un colador metálico o chino para evitar que una vez terminada la yema nos queden los puntos blancos cuajados ( la galladura del huevo).
Mezclamos el azúcar con la maizena.
Juntamos las dos mezclas y ponemos a cocer, removiendo continuamente con la
varilla para que no se nos pegue al fondo.
varilla para que no se nos pegue al fondo.
Cuando la crema ya esta cuajada y con la
consistencia que queramos, hay que extenderla sobre una superficie fría (mármol, chapa, mesa, recipiente de cristal...) para que el enfriamiento sea rápido. Esto evita que la
yema tome un color verdoso debido a la oxidación.
consistencia que queramos, hay que extenderla sobre una superficie fría (mármol, chapa, mesa, recipiente de cristal...) para que el enfriamiento sea rápido. Esto evita que la
yema tome un color verdoso debido a la oxidación.
Dejamos enfriar y reservamos.*
*NOTA: si lo hacemos el día anterior, colocamos en un bol la crema de yemas, la cubrimos con film, UNA VEZ ESTÉ FRÍA, eso es lo más importante, sino empezará a formar agua y no habrá manera de usarla. Y la llevamos a la nevera.
Yo la rellené de trufa y nata.
Para la trufa "fácil" necesitaremos:
-500 ml de nata de montar con 35% de mg, bien fría
-75 gramos de cacao en polvo puro
-50 gramos de azúcar glasé
-75 gramos de cacao en polvo puro
-50 gramos de azúcar glasé
Preparación:
Montamos la nata, con ayuda de unas varillas eléctricas, cuando esté semi-montada bajamos la velocidad de las varillas y añadimos el cacao y el azúcar sin dejar de batir.
Una vez que esté todo integrado subimos la velocidad y terminamos de montar. Reservamos.
Una vez que esté todo integrado subimos la velocidad y terminamos de montar. Reservamos.
Para la nata:
-500 ml de nata de montar con 35% de mg, bien fría
-100 gramos de azúcar glasé
-100 gramos de azúcar glasé
Preparación:
Montamos la nata junto al azúcar, con las varillas eléctricas, tardará unos 3 o 4 minutos en montarse totalmente. Reservamos.
Y ya por último preparamos la decoración.
Yo ésa vez usé 100 gramos de chocolate fondant y 75 gramos de chocolate blanco, lo derretí en el micro, por separado. Una vez derretido, cogí un trozo de papel de hornear y extendí una capa del chocolate negro, muy muy finita. Llevé a enfriar unos 5 minutos al congelador. Lo saqué y por encima hice una especie de enrejado con el chocolate blanco, volví a llevar al congelador mientras montaba la tarta.
Para ello cortamos el bizcocho en tres discos, con un cuchillo de sierra o una lira, lo que tengamos a mano.
"Emborrachamos" cada disco con el almíbar. Colocamos el primer disco en el stand o plato, y extendemos la trufa por toda la superfície, dejando una capa de 1,5 cm. Colocamos el segundo disco de bizcocho y repetimos, pero con la nata, reservando unos 75 gramos para decorar.
Colocamos el último disco y, sobre él, extendemos la crema de yemas. Una vez hayamos cubierto la superfície, cubrimos los laterales con el restante, no es necesario que quede perfecto. Sólo va a ser
un "pegamento" para el chocolate.
Espolvoreamos azúcar moreno por la base y quemamos con el soplete, para darle ése aspecto de yema tostada.
Sacamos el chocolate y cortamos en tiras irregulares, no tienen que quedar perfectos e igualados...
Vamos colocando alrededor de la tarta, como queramos.
Os acordáis de la nata reservada? Es hora de usarla!! La ponemos en una manga desechable y decoramos la superfície. Yo para "rematar" le puse unas guindas en almíbar. (Usé un botecito pequeño, guinda para la nata... guinda para mí ;) ) Y con el chocolate restante escribí un "Feliz cumple Yaya", aunque quedó... de pena!! Jajajajaja!! La intención es lo que cuenta :P
Y ya está!!
Llevamos a refrigerar, hasta la hora de degustarla.
Yo la congelé, porque tenía que transportarla y en coche durante casi una hora y con las niñas...
Mejor no arriesgar!!
Ya os dije que era laboriosa, pero teniendo todo preparado... se hace en un ratito :)
Bueno, bueno, me despido ya por hoy. Espero que la probéis, porque está buenísimaaaaa!!
Un besote!
Tam.

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