Ya llegó Julio!
Y con él, unos cuantos cumpleaños para mí.
Con el calor que ha estado haciendo estos días...
La verdad que preparar éstas tartas ha sido un poco misión imposible.
Pero como soy una cabezota redomada... hasta que no me ha salido no he parado.
Y sí, podrían estar muuuucho mejor.
Eso es evidente, pero para ser las primeras cubiertas totalmente con fondant, el cual además es casero..., no me pienso quejar!!
Quedé muy satisfecha con el resultado, y además ver la cara de mi tío al verlas... fue lo mejor de todo!!
Valieron la pena tantos esfuerzos, eso sin dudarlo.
Fotos del paso a paso no tengo, bastante preocupada estaba como para pensar en fotos, jajajaja!
Pero por la red, hay millones, así que si queréis preparar alguna parecida, no tendréis problemas.
Yo os dejo con las recetas del bizcocho, la crema de relleno y hasta del fondant.
Ingredientes:
(Para el bizcocho de coco)
-600 gramos de harina
-375 gramos de azúcar
-15 gramos de levadura química
-400 ml de crema de coco*
-90 gramos de mantequilla sin sal
-6 huevos M
-375 gramos de azúcar
-15 gramos de levadura química
-400 ml de crema de coco*
-90 gramos de mantequilla sin sal
-6 huevos M
(Para el relleno y cobertura)
-110 gramos de clara de huevo
-220 gramos de azúcar
-330 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
-una pizca de sal
-400 gramos de dulce de leche*
-220 gramos de azúcar
-330 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
-una pizca de sal
-400 gramos de dulce de leche*
(Para el fondant)
-Un kilo de azúcar glasé
-10 gramos de gelatina neutra en polvo
-60 ml de agua mineral
-100 gramos de miel
-Unas gotitas de aroma al gusto (opcional, yo usé aroma de chocolate blanco de Chefdelice)
-10 gramos de gelatina neutra en polvo
-60 ml de agua mineral
-100 gramos de miel
-Unas gotitas de aroma al gusto (opcional, yo usé aroma de chocolate blanco de Chefdelice)
Preparación:
Precalentamos el horno a 180° C, con calor arriba y abajo.
Derretimos la mantequilla en el microondas, dejamos atemperar y reservamos.
Tamizamos la harina y levadura.
En un bol, con varillas eléctricas, batimos los huevos junto al azúcar, hasta que dupliquen su volumen, momento en el que añadiremos la crema de coco y la mantequilla derretida.
Ahora poco a poco iremos añadiendo la harina, batiendo a velocidad mínima sólo para integrar.
Cuando ya tengamos la masa lista, volcamos en el molde, que tendremos preparado previamente con spray desmoldante, papel de hornear, o engrasado con mantequilla y enharinado.
Alrededor del molde, colocamos un trozo de toalla o trapo viejo, mojado*, enrollamos y atamos.
(*Esto es para que el bizcocho crezca uniformemente y no le salga ésa antiéstetica "barriga")
Volcamos la masa en el molde y llevamos a hornear, aproximadamente durante 40 o 50 minutos.
Tal vez tengáis que tenerlo más tiempo, depende del horno como siempre.
(El mío ésta vez parece que se fue de vacaciones y lo tuve como hora y media, pero no pasa nada, si pasado el tiempo comprobamos que no está hecho, colocamos papel de aluminio por encima y comprobamos cada 10 minutos.)
Una vez está bien cocido, retiramos del horno, lo dejamos unos 15 minutos en el molde, desmoldamos y pasamos a enfriar a una rejilla.
Cuando esté totalmente frío, cubrimos con film transparente, y refrigeramos unas horas en la nevera.
(Yo no lo hice, no me dio tiempo a tanto, pero es lo más recomendable, para que la miga asiente y no se desmorone cuando vayamos a tallar, aunque éste queda muy compacto y, a su vez, jugoso.)
Una vez que tengamos la base lista, vamos a preparar el Swiss Meringue Buttercream, o lo que es lo mismo, la crema de mantequilla con merengue suizo de dulce de leche.
Yo ésta vez hice el dulce de leche en casa, aunque no es exactamente dulce de leche... queda como el dulce de leche pastelero, que es lo que me interesaba en este caso. Os explico como lo hice: una lata de leche condensada pequeña, le quitamos el papelito y la tapa de plástico si lleva. La colocamos en la olla a presión volcada, la cubrimos de agua, cerramos la olla. En cuanto empiece a dar vueltas, la tenemos una hora justa, pasado el tiempo, apagamos, despresurizamos y la dejamos enfriar.
No lo metáis a la nevera porque sino os resultará imposible rellenar la tarta.
Para preparar el SMBC, ponemos las claras, la pizca de sal y el azúcar en un bol, al baño maria, y cocinamos hasta que el azúcar esté disuelto.
Recordad que no hay que dejar de removerlo, porque así evitamos que se cocinen en exceso.
Una vez que tengamos la mezcla lista, sacamos del fuego y montamos el merengue con las varillas. Tardará un rato, pero tiene que quedar brillante y esponjoso. Comprobamos la temperatura, para ver si ya está frío, y empezamos a integrar la mantequilla poco a poco.
Ya sabéis que al principio parecerá que está cortada, pero seguid batiendo y batiendo para que tome la textura esponjosa que lo caracteriza.
(Como hace tanto calor, dejé el bol con la crema un rato en la nevera, cubierto con film, para que tuviese una consistencia más "dura" a fin de poder rellenar y cubrir bien la tarta.)
El dulce de leche restante lo reservamos para el relleno.
Y por último preparamos el fondant.
Yo lo hice en dos tandas, y considero que es mejor así, porque si lo hacemos todo de golpe, cuesta la vida amasar. Por lo tanto, si vais a hacerlo así, dividir los ingredientes.
Tamizamos dos veces el azúcar en un bol y reservamos.
Colocamos el agua en un cuenco pequeñito y dejamos caer la gelatina sobre ella en forma de lluvia. Dejamos unos minutos que se hidrate.
Llevamos el cuenco al baño maria y removemos bien, hasta que se haya vuelto líquida nuevamente y hayan desaparecido los cristales de la gelatina, ahora añadiremos la miel y el aroma y removemos bien.
Retiramos del fuego, hacemos un hueco en el centro del azúcar y vertemos la mezcla.
Con una cuchara de palo vamos integrando hasta que veamos que ya no admite más azúcar.
Engrasamos la mesa de trabajo y nuestras manos, volcamos toda la masa y amasamos bien. Al principio costará mucho, pero poco a poco irá admitiendo más azúcar y será más sencillo.
Una vez que tengamos el fondant listo, envolvemos la bolita en film y reservamos hasta su uso.
Y por fin vamos a montar.
Cortamos y tallamos el bizcocho, hasta darle la forma deseada.
(Yo lo corté al medio transversalmente después de tornearlo, para rellenar)
Rellenamos con una capa de dulce de leche y otra de SMBC. Juntamos ambas partes y cubrimos con el resto de crema, alisamos y refrigeramos un par de horas.
Mientras, podemos ir haciendo los detalles, cogemos un poco de fondant y le añadimos cmc*, para que se vuelva más flexible y seque antes. Lo dejamos reposar un poco y modelamos.
Estiramos el fondant con un rodillo sobre la mesa cubierta con maicena o azúcar glasé espolvoreada, cubrimos y alisamos la tarta y añadimos los detalles.
Si vais a teñir* el fondant, podéis hacerlo un rato antes de cubrir, ya que ha de reposar. Y si vais a hacerlo con colores oscuros, creo que lo mejor será comprarlo ya así, porque hay colores imposibles y acabaremos desestructurando la masa.
O eso, o lo pintamos, con un poco de colorante, un licor blanco y pincel.
No os preocupéis si es para niños, ya que el alcohol se evapora y sólo queda el color.
*La crema de coco la podéis encontrar en grandes superfícies o tiendas árabes, ahí es donde yo la consigo.
La mantequilla la podéis sustituir por aceite de girasol, si es para alérgicos o intolerantes, o mantequilla vegetal. Al igual que la del SMBC, aunque dulce de leche no hay para alérgicos... podéis aromatizarla con aromas o mermeladas. Con jugos no, SE CORTA!!
El CMC, son unos polvos que encontraréis en tiendas de repostería creativa, sirve para darle elasticidad y dureza al fondant. Si queréis podéis obviarlos, pero entonces recordad preparar los detalles con antelación, para que se sequen lo suficiente.
Para teñir el fondant, lo mejor son los colorantes en gel o en pasta, hay unos mejores o peores, yo tengo el set de wilton, algunos de Americancolor, un par de Rainbowdust pro-gel, y en polvo. Y la verdad es que no tengo preferencias, cada uno para una cosa ;)
Y por hoy ya está bien!!
Esta semana será la de experimentos, porque el día 17 cumple mi princesa 12 añazos!!!
Y eso hay que celebrarlo a lo grande, así que ya os iré contando.
Un besote,
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Admiro muchísimo a la gente como tú que es capaz de crear cosas así con bizcocho y fondant ¡creo que yo no tengo paciencia para ello!
ResponderEliminarCuenta con una nueva seguidora en tu blog.
Además te dejo la dirección del mío por si te apetece pasar y visitarme http://losdulcessecretosdecuca.blogspot.com.es/ y si te gusta espero que te quedes
Besos mil!
Ay madre!!
EliminarAcabo de ver tu comentario Cuca!
Las vacaciones son demasiado largas y mi cabeza está en stand-by :)
Muchas gracias por tus palabras!
La verdad es que estas tartas tienen un trabajazo tremendo, pero cuando ves las caritas que se les quedan... está recompensado al 100%.
En cuanto pueda me paso a visitarte, muchas gracias por venir!
Un beso, bonita!! :)