He vuelto!!
Sí, como el del Barrio :P
Estos meses me he tomado unas vacaciones forzosas del blog.
No tenía muchas ganas de publicar nada de lo que iba haciendo...
Y como esto es algo que hago porque quiero no iba a imponérmelo como obligación, que bastantes obligaciones tiene una ya en su día a día.
La vuelta a la rutina ha sido un pelín diferente a lo que pensaba.
Y lo que pasó durante el verano...
Y los problemas en el colegio con mi mayor...
Y los médicos...
Y los virus...
Y el otoño, que me pone melancólica...
Y un largo etcétera me han mantenido así.
Digamos que ha sido un cúmulo de locura tras locura, de problema tras problema y de agobio tras agobio...
Que no es que todo esté ahora al 100%, pero oye, que la vida son dos días!
Y ya está bien de caras largas :)
Como digo esto es por devoción, por gusto... así que nos veremos cuando pueda y/o tenga ganitas.
Por el momento os dejo con este bizcocho/tarta que es capaz de resucitar hasta a un muerto, jijiji!!
Es una bomba de chocolate ideal para estos días grises y fríos que ya tenemos por tierras catalanas.
Lo podemos emplear para hacer de él una super tarta. (Mamis!! tomad nota :P )
Para un molde de 26 cm
Ingredientes:
(Para el bizcocho)
-6 huevos M
-300 ml de nata de montar
-150 ml de aceite de girasol
-250 gramos de azúcar
-300 gramos de harina
-75 gramos de maicena
-100 gramos de cacao en polvo puro (yo uso el Valor)
-20 gramos de levadura química
(Para la cobertura)
-100 ml de nata de montar con el 35% de materia grasa
-300 gramos de chocolate con leche Milka (podéis sustituirlo por otro si queréis)
-una cucharada de miel (opcional)
Preparación:
Precalentamos el horno a 180° C, con calor arriba y abajo.
Engrasamos y enharinamos el molde, o lo forramos con papel de hornear, y reservamos.
En un bol tamizamos los ingredientes secos, es decir: harina, maicena, levadura y cacao.
En otro, batimos los huevos junto al azúcar hasta que tripliquen su volumen. Poco a poco, sin dejar de batir, añadimos el aceite y la nata en forma de hilo, para evitar que baje en exceso la masa.
Ahora con la batidora a baja velocidad, agregamos los ingredientes secos hasta que obtengamos una masa homogénea.
Volcamos en el molde y horneamos entre 50 o 60 minutos.
Comprobamos que ya está hecho pinchando con una brocheta, como siempre.
Sacamos del horno y dejamos reposar 15 minutos en el mismo molde.
Una vez transcurrido el tiempo, desmoldamos y pasamos a una rejilla enfriadora.
Cuando ya esté frío, preparamos la cobertura.

Se trata de una ganaché en este caso.
Cortamos el chocolate y lo colocamos en un bol resistente al calor.
En un cazo, ponemos la nata y la miel*, si la usamos, las llevamos a ebullición.
Una vez que haya hervido, retiramos y volcamos sobre el chocolate.
Removemos hasta que el chocolate se haya fundido e integrado.
Y sin más, volcamos sobre el bizcocho, dejando que cubra por sí sola.
(*La miel simplemente la usaremos para darle brillo a la mezcla, no aporta ningún tipo de sabor)
Y como creo que las imágenes hablan por sí solas,
no tengo mucho más que añadir...
Bueno sí, que relleno de fresas y nata... debe ser pecado mortal!!! ;)
Espero veros pronto!!
Un beso enoooormeeeee,
Tam.

